CPL

PROTOCOLO ANTIACOSO

El Artículo 48 de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, establece la obligación de las empresas de “promover condiciones de trabajo que eviten el acoso sexual y el acoso por razón de sexo y arbitrar procedimientos específicos para su prevención y para dar cauce a las denuncias o reclamaciones que puedan formular quienes hayan sido objeto del mismo.”

Para cumplir con esta obligación es necesario establecer Protocolos Antiacoso en los que se definan las pautas que permitan a las personas que trabajan en la organización identificar una potencial situación de acoso moral, sexual o por razón de sexo, con el fin de solventar situaciones discriminatorias y, en su caso, minimizar sus consecuencias, garantizando los derechos de las personas.

Los procedimientos de actuación deben desarrollarse bajo los principios de rapidez, confidencialidad y credibilidad, garantizando y protegiendo en todo momento la intimidad y la dignidad de las personas objeto de acoso, además de los derechos de las personas denunciadas.

La finalidad de este Protocolo es evitar que se produzcan situaciones de acoso moral, sexual o por razón de sexo, por ser estas conductas vulneradoras de la dignidad, además de nocivas para el entorno laboral y generadoras de efectos indeseables para la salud y para la confianza y autoestima de las personas.

 

Del mismo modo que pasa con los planes de igualdad, los Protocolos Antiacoso son de vital importancia, pues la consumación del acoso sexual en el ámbito laboral es considerado una infracción muy grave, según establece el ya mencionado Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, pudiendo, su falta de elaboración o mala aplicación, acarrear sanciones severas, tanto por la cuantía como por sus efectos accesorios, para las empresas.

Calle Ferrol 1, 8º , 15004, A Coruña

+34 981 12 69 87

info@despachocpl.com